Cultivando los 4 Arquetipos Femeninos

Cuando decidimos desarmar viejos sistemas de creencias, el milagro ve la luz. Aprovechamos eventos astrológicos, climáticos y hasta físicos para que nuestras mentes sean reeducadas.

Desde hace dos años soy estudiante de Un Curso de Milagros y todo lo que enseño/aprendo no puede sino aterrizar en esta corrección mental que Jesús comparte; una que, de tan simple, requiere una voluntad y decisión férreas para no perderla de vista. Así, te presento una re-visión de los cuatro arquetipos femeninos descritos en Luna Roja de Miranda Gray.

La bruja en mí

Menstruación — Luna nueva — Invierno ¿Cómo puedo aprender del arquetipo de la bruja a transformar mis percepciones erróneas nacidas del ego? Entrando en la cueva. ¿Qué cueva, en dónde? Adentro. La salida siempre es hacia dentro: silencio, lentitud, quietud.

¿Yo Superior, Guía? La parte de tu mente que habla en favor de Dios por ti es el Espíritu Santo (santo = puro), que no se ha contaminado con un sistema de pensamiento dual y aprovecha todas tus percepciones como puentes hacia la Verdad. Siéntate en silencio, cómodamente, y respira; ve adentro y contacta con tu Yo Superior. Sabrás que llegaste porque sientes paz. Habla, ora, medita… cuéntale tus preocupaciones y luego escucha.

¡Buen viaje!

La doncella en mí

Preovulación — Luna creciente — Primavera Es la energía motora, esa que trae a la vida todo lo que comprendiste mientras invernabas. Con la inocencia y libertad de una niña que juguetea entre los árboles, pura y dinámica, nos disponemos a renaSer más sabias, sosteniendo firme el arco y la flecha de nuestra voluntad para no caer en las trampas del ego.

Cazar es conectar con la atención consciente de ser la observadora de nuestros pensamientos. No importa tanto lo que hagamos o digamos cuando la claridad de la arquera está fija en la mente recta. Desde ahí, nuestras ideas son claras y los objetivos se desapegan del control. La mujer virgen nos invita a comer sano, respirar, beber agua y ejercitarnos, aprovechando el estallido de energía desde la idea de que estamos cuidando el vehículo que nuestra alma ha decidido usar para despertar. 

¡Actívate!

La madre en mí

Ovulación — Luna llena — Verano Nos invita a concebir la UNICIDAD, donde escuchamos y guiamos sin juzgar, sin atacar. La madre enseña a extenderse comunicando, para aprender enseñando las lecciones de esta escuela de la vida a ese “exterior” que solo es un reflejo de sí misma, a través de una nutrición compartida.

Es el regreso a la Fuente, al Origen, al Padre/Madre, donde las relaciones especiales son santificadas cuando pedimos la visión de Cristo. Todos los sábados nos reunimos por Zoom para sanar usando varias herramientas creativas y espirituales. Si sientes el llamado, eres bienvenida. 

¡Comparte!

La chamana en mí

Premenstruación — Luna menguante — Otoño Nos revela los aspectos ocultos del inconsciente a fin de que sean llevados a la Luz. Es el canal de la intuición, la Voz del Espíritu Santo que nos habla de mil formas y nos guía de modos diversos para cerrar ciclos ilusorios e ir desembocando en la realidad que al ojo humano le cuesta ver.

Ella estrena el camino para que pase la bruja; has emprendido el viaje hacia la cueva. Libera tu voluntad y permite que la guía interior te muestre el camino. ¡Suelta!