Los Cuatro Acuerdos desde la visión de UN CURSO DE MILAGROS

¿Por qué aterrizar los Cuatro Acuerdos en UCDM?

Maravillada con estas dos obras, me propuse contrastarlas para evitar errores de percepción.

«El Espíritu Santo, con vistas a reforzar el Reino en ti, conserva lo que está de acuerdo con esa luz, y acepta y purifica lo que está parcialmente de acuerdo con el Reino. Mas lo que está en completo desacuerdo lo rechaza juzgando contra ello… Recuerda, no obstante, que lo que el Espíritu Santo rechaza el ego lo acepta». (UCDM. T-6.V.C.1:3)

Mantente alerta solo en favor de Dios y de Su Reino (UCDM. T-6.V.C.2:8). Tú eres el Reino de los Cielos (UCDM. T-4.III.1:4); tu Espíritu.


El sueño de separación

«… Había un ser humano que estudiaba para convertirse en chamán… Un día, soñó que veía su propio cuerpo durmiendo… Se miró las manos, sintió su cuerpo y oyó su propia voz que decía: “Estoy hecho de luz”… Y llegó a la conclusión de que la percepción humana es solo luz que percibe luz… la materia es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz. El mundo de la ilusión, el Sueño, es tan solo como un humo que nos impide ver lo que realmente somos. Lo que realmente somos es puro amor, pura luz». (Los Cuatro Acuerdos – Intro)

Esto está perfectamente explicado en UCDM:

«… En la Biblia se menciona que sobre Adán se abatió un profundo sueño, mas no se hace referencia en ninguna parte a que haya despertado. El mundo no ha experimentado todavía ningún despertar o renacimiento completo». (UCDM. T-2.I.3:6)

«¿Quién es la luz del mundo sino el Hijo de Dios? Por lo tanto, esto no es más que una afirmación de la verdad acerca de ti». (UCDM. L-61:1)

Comentario: Esto que llamamos mundo es un sueño en el que percibimos, a través de los sentidos, lo que creemos que es «real». Es una creación de la mente errada o dormida que se cree separada de su Fuente y que ha proyectado esta ilusión bajo el sistema de pensamiento del ego. Lo Verdadero, lo Real, está dentro de la mente recta donde nos sabemos luz: un pensamiento de Dios, Su Hijo.

«Estás soñando continuamente. Lo único que es diferente entre los sueños que tienes cuando duermes y los que tienes cuando estás despierto es la forma que adoptan, y eso es todo. Su contenido es el mismo». (Los Cuatro Acuerdos – La domesticación y el sueño del planeta)

«El soñador que duda de la realidad de su sueño mientras todavía está soñando no está realmente sanando su mente dividida… Si estás dispuesto a renunciar al papel de guardián de tu sistema de pensamiento y ofrecérmelo a mí, yo lo corregiré con gran delicadeza y te conduciré de regreso a Dios». (UCDM. T-4.I.4:3)


El infierno

«Si comparamos el sueño de la sociedad humana con la descripción del infierno que las distintas religiones de todo el mundo han divulgado, descubrimos que son exactamente iguales… Si consideramos que el infierno es un estado de ánimo, entonces nos rodea por todas partes… a menudo está dirigido por el miedo». (Los Cuatro Acuerdos)

«Creer en el infierno es ineludible para aquellos que se identifican con el ego… El Espíritu Santo conduce al Cielo tan ineludiblemente como el ego conduce al infierno». (UCDM. T-15.I.4:2)

Comentario: Aquí se explica con claridad la división de la mente:

  • Mente recta (Cielo): Recibe la guía del Espíritu Santo, corrige las interpretaciones y deshace las ilusiones o acuerdos.
  • Mente errada (Infierno): Recibe mensajes del ego y percibe las proyecciones. Es la que ha fabricado el mundo y el cuerpo, admitiendo todos los acuerdos que aceptamos hasta ahora.

Tus acuerdos

«Has establecido millares de acuerdos contigo mismo, con otras personas, con el sueño que es tu vida, con Dios… Pero los acuerdos más importantes son los que has hecho contigo mismo». (Los Cuatro Acuerdos)

«El ego es un intento de la mente errada para que te percibas a ti mismo tal como deseas ser, en vez de como realmente eres». (UCDM. T-3.IV.2:3)

Comentario: Tomamos la responsabilidad de que, inconscientemente, decidimos equivocadamente: compramos acuerdos y escuchamos la voz del ego que nos hace creer que somos un cuerpo susceptible de ataque, separado de los demás y cuyo fin es la muerte. No supimos hacerlo mejor y ahora «estamos despertando en Dios». (Gary R. Renard).


La Voluntad

«Si somos capaces de reconocer que nuestra vida está gobernada por nuestros acuerdos y el sueño de nuestra vida no nos gusta, necesitamos cambiar los acuerdos… Necesitas una gran voluntad para adoptar los Cuatro Acuerdos». (Los Cuatro Acuerdos)

«Él —el Espíritu Santo— te capacitará para que vayas mucho más allá del proceso de curación que has decidido emprender, pues a tu pequeña dosis de buena voluntad para restaurar la plenitud Él sumará toda Su Voluntad…». (UCDM. T-11.II.4:3)

Comentario: Nos situamos en el escenario del “tomador de decisiones”, reconociendo que, por defecto, reaccionaremos bajo los acuerdos del ego. Se nos pide tan poco a cambio de todo: ¡VOLUNTAD! Solo así damos paso a la guía del Espíritu Santo, quien establece nuevos acuerdos a favor de Dios por nosotros.

Así, los «Cuatro Acuerdos» proponen un CAMBIO DE MENTALIDAD con una práctica de entrenamiento mental disfrazada de «cambio de actitud». Lo que precede a la acción es siempre el pensamiento; sin esta premisa, ambos libros serían incompatibles y los acuerdos no se enfocarían en la evolución espiritual a favor del Reino, sino en dar realidad a la ilusión.

ACUERDO 1: Ver video Sé impecable con tus palabras

ACUERDO 2: Ver video No te tomes nada personalmente

ACUERDO 3: Ver video No hagas suposiciones

ACUERDO 4: Ver video Haz siempre lo mejor que puedas